La capital pacense se sitúa a un paso del vecino Portugal y muy cercana a Andalucia. Esto ha dado lugar a una rica mezcla de tradiciones y culturas que ha hecho de la Semana Santa de Badajoz digna de merecer la Declaración de Interés Turístico Nacional y solicitar la declaración como de Interés Internacional.

La Semana Grande pacense no destaca por tener un gran número de Hermandades, sino por la calidad de sus imágenes y las riquezas que ha atesorado pese a haber sufrido multitud de guerras que han mermado en ocasiones su patrimonio religioso.

Las 10 Claves de la Semana Santa de Badajoz

El visitante cofrade que durante esos días visite Badajoz debe vivir estos 10 momentos que ningún pacense se perdería:

1 El Domingo de Ramos tiene lugar la salida de la Hermandad de la Entrada Triunfal de Cristo en Jerusalén, llamada popularmente “La Burrita”. Es el comienzo de la Semana Santa de Badajoz, y para ello la ciudad se viste de gala. En este día la multitud se agolpa a las puertas de la Catedral, donde todas las Hermandades de la ciudad desde las escaleras de la Puerta de San Juan reciben a Cristo Rey y su madre la Virgen de la Palma, llegados desde San Roque y atravesando la Puerta de la Trinidad. Una escenificación perfecta de la Entrada Triunfal.

Entrada Triunfal de Cristo en Jerusalén, La Burrita.

2Aunque el Lunes Santo tiene lugar la salida de “La Oración en el Huerto”, debemos pasar al Martes Santo como uno de los días grandes. En este día El Señor de Badajoz, el Santísimo Cristo de la Espina, sale a las calle acompañado de la Virgen de la Amargura. Es de destacar su paso en absoluto silencio, roto por las voces de un coro, en la Plaza de España.

3El Martes Santo tiene lugar otro de los grandes momentos. El Santísimo Cristo de la Angustia sale de su templo en San Fernando y cruza las aguas del Guadiana con María Santísima de la Misericordia a sus pies. El Santo Calvario cruza las aguas por el Puente Viejo en total oscuridad, solo alumbrado por los cirios, para ser recibido por la ciudad de Badajoz en la Puerta de Palmas.

4El Miércoles Santo es el turno de las Hermandades de Santo Domingo y San Andrés, destacando esta última por El Descendimiento. San Andrés hace su estación de penitencia con una obra maestra de Castillo Lastrucci, digna de ver en su salida y las reviradas de las estrechas calles del Casco Antiguo.

5 El Jueves Santo es sin duda el día grande de la Pasión pacense, entre la tarde y la madrugada salen a la calle: La Sentencia, Vera Cruz, el Cristo del Perdón, el Silencio,…pero sobre todo su Patrona, la Santísima Virgen de la Soledad, de la cual no se deben perder su salida entre vivas y saetas. 

Virgen de la Soledad, Patrona de Badajoz.

6El Viernes Santo por la noche, tras recogerse el Santo Entierro, tiene lugar la procesión más íntima y querida de los pacenses. La Virgen de la Soledad vuelve a salir a la calle, pero esta vez ella sola, en absoluto silencio, acompañada del rezo del Santo Rosario. Lo hace además de luto, vestida con un gran manto negro bordado en azabache y sin joyas. Pero los pacenses, que la acompañan por miles, dicen que está noche la Soledad sale vestida de Reina.

7 El Domingo de Resurrección tiene lugar la salida del Santísimo Cristo Resucitado y la Virgen de la Aurora. Es digno de ver como en la puerta de la Catedral, la Madre se encuentra con su Hijo ante la admiración y jolgorio de los pacenses, el repique de campanas, suelta de palomas y música.

Domingo de Resurrección en la Plaza de España.

8 Hay una iglesia clave para ver salidas procesionales, esta Iglesia es San Agustín. De este templo salen hasta tres procesiones que destacan por su salida. El templo parroquial está precedido por una gran escalinata de mármol, lo que ha dado lugar a que los pasos salgan con una complicada maniobra de los costaleros, sacándolos de rodilla y poco a poco subiéndolos a pulso por encima de sus cabezas. Es digno de ver sobre todo la salida de los palios de la Virgen de las Lágrimas y la Virgen de la Aurora.

Salida del Misterio de la Sentencia por la escalinata de San Agustín.

9 Otra salida clave de la Semana Santa pacense vuelve a ser el Cristo de la Angustia. Su templo es una construcción moderna que a la hora de ser construido no fue pensado para sacar desde dentro el paso del Santísimo Cristo. Por ello, los hermanos costaleros deben subir a pulso al Crucificado hasta el techo del atrio y desde allí, también a pulso, alzar la cruz sobre el paso.

Salida del Santísimo Cristo de la Angustia. Foto: HOY

10Las hermandades pacenses, siempre que entre dentro de sus posibilidades, tienen como tradición su paso por la Ermita de la Soledad. Es la visita a nuestra Madre, y ella nos recibe con rezos, repiques de campanas y petaladas.

¿Dónde comer y dormir?

Comer

Por supuesto la capital pacense y su situación fronteriza, no han dado solo como resultado una rica Semana Santa, sino también un gran riqueza cultural y gastronómica.

Muchos de los recorridos procesionales pasan por delante de restaurantes y hoteles donde descansar, comer y disfrutar de la Pasión.

Ejemplo de ello es “El paso del Agua”, ubicado en el antiguo ábside de la iglesia del desaparecido convento de Santa Lucia, en la calle del mismo nombre, con una deliciosa carta que combina a la perfección la gastronomía extremeña con la portuguesa, la tradición y la innovación, pero asequible a todos los bolsillos. Esto les ha hecho merecedores de ser referentes en la Guía Michelin.

Foto: El Paso del Agua.

Otro de los lugares donde saborear la gastronomía de Badajoz es el “Ajo Negro” junto al Convento de las Descalzas. Un pequeño local de tapas que destaca sobre todo por su conocido “Atún del Chef”.

Para los amantes de la cerveza  que quieran aliviar los gastos de estos días, en la calle Luis Braille, cerca de la Plaza de la Soledad, encontramos la “Cervecería con J”. Una variada carta de cervezas nacionales y europeas, con una carta sobre todo de carnes donde destacan sus jugosos solomillos. Esto les ha hecho merecedores de premios internacionales de tiro de cerveza.

 Si queremos algo más tradicional, podemos decantarnos por los locales de la Plaza Alta, Meléndez Valdés o Muñoz Torrero, donde se sitúan los locales de mayor tradición, algunos en funcionamiento desde el siglo XIX.

Eso sí, vayamos donde vayamos, no podemos dejar de disfrutar de las magníficas carnes y chacinas del cerdo ibérico, estamos en la Capital de la Dehesa y eso se hace notar en sus carnes: solomillo, jamón, secreto, pluma o lagarto están entre las más sabrosas. Pero también debemos disfrutar de la influencia portuguesa con los pescados, sobre todo el “Bacalao Dorado” o el “Bacalao con Natas”, pero por supuesto de la deliciosa repostería lusitana: Cazuelitas, siricaia, molotov, serradura, baba de camello o tarta de bolachas.

Molotov

Por supuesto, no podemos olvidar que estamos también en la Capital del Desayuno. Cualquier local que se precie en Badajoz tiene una amplia y económica carta de desayunos. A los visitantes siempre les sorprende el gran número de variedades de tostadas y cafés que son servidos con generosidad. En el paseo de San Francisco podemos encontrar la “Cafetería Altay”, en la Plaza de la Soledad “Jara” y en la calle Zapaterías  la “Churrería Aaaaa”. Pero si queremos probar la influencia portuguesa debemos ir a Juan Carlos I a la “Cafetería Delta” y pedir un “papu seco con manteca”. Además los cafés suelen ser de origen portugués, lo que ha dado lugar a que por ejemplo el café solo sea llamado “vica” y el con leche “galao”.

Churrería Aaaaa

Dormir

Para descansar y disfrutar de la Semana Santa, lo mejor es un hotel en el centro de la ciudad. Es de destacar el Hotel Zurbarán, recién reformado y rodeado por los Jardines de Castelar que remodeló el genial Juez Nieto. También podemos optar por hoteles más pequeños situados en edificios históricos como el Hotel San Marcos o el Hotel Cervantes.

Booking.com

Si prefieres salir del bullicio de esos días para poder descansar más plácidamente, hay un gran número de ofertas de hoteles más modernos en otros barrios. Son de destacar el AC Badajoz, Badajoz Center o el Gran Casino de Extremadura. Este último situado junto al gran parque de las orillas del río Guadiana, plagado además de todo tipo de instalaciones deportivas y de ocio en sus más de 10 kilómetros de extensión, que incluye zona para caravanas con las que quizás sean las mejores vistas de la ciudad.

Parques del Río Guadiana. Foto: Periódico Extremadura

Más turismo: ¡Visita Badajoz!

Por supuesto Badajoz es una ciudad rica en patrimonio histórico, pero destaca sobre todo por la influencia que los conflictos bélicos han tenido en el mismo, pues mil años en la frontera han dado para muchos conflictos bélicos.

Estamos nada más y nada menos ante la mayor ciudad fortificada de España. Si sumamos las murallas de su Alcazaba –que además es la mayor del país-, sus baluartes y fuertes, tenemos un total de 7600 metros de muralla por visitar y recorrer. Aunque está en proceso de restauración, podemos disfrutar de las mismas en entornos incomparables como las antiguas canteras de la Puerta de Mérida, los Jardines de la Legión o el Fuerte de San Cristóbal.

Murallas de las Canteras de la Puerta de Mérida

La Alcazaba merece una vista a parte. Constituida como la mayor de la península y la tercera de Europa, también está en pleno proceso de restauración. Son dignos de visitar el Museo Arqueológico situado en el Palacio de los Duques de Feria, la Torre de Espantaperros, subir a la Torre de Santa María -antigua mezquita-catedral-, los restos del alcazar o las Puerta de Yelves, Capitel y Alpendiz.

Vistas desde la Alcazaba

Otra de las paradas obligatorias es la Plaza Alta, constituida por edificaciones porticadas de distintas épocas y estilos. Destacando sobre todo la curiosa decoración geométrica de las Casas Coloradas y las Antiguas Casas Consistoriales. Toda ella dominada por las Torres de Caballero y de Espantaperros. Si rodeamos la Torre de Espantaperros, encontraremos el Jardín de la Galera, que es el heredero de los jardines árabes de la ciudad.

Plaza Alta

Merecida visita también merecen sus museos. Cuenta hasta con ocho de ellos entre instituciones privadas y públicas. Es de destacar el Museo de Bellas Artes con una amplia colección de pinturas desde la Edad Media hasta principios del siglo XX, como Zurbarán, Luis de Morales, Goya o Caravaggio entre otros. Lo que le hace merecedor de ser la quinta pinacoteca del país. Si sois más de gustos contemporáneos, el MEIAC debería ser vuestra parada obligatoria con obras de Barjola, Naranjo u Ortega y Muñoz entre otros.

Y por supuesto, en la Semana Santa es de obligada visita la Catedral Metropolitana de San Juan Bautista, una joya del gótico tardío, mezclado con el manuelino portugués, dotada de un aspecto de fortaleza. En su interior custodia cuadros de Luis de Morales y el Greco, la sillería de Jerónimo de Valencia y Hans de Bruselas, su gran Altar Mayor de estilo barroco o multitud de obras de arte traídas desde Italia y las Indias, como la Virgen y el Niño de Donatello o los marfiles filipinos.

Altar Mayor de la Catedral de San Juan.

Para los más madrugadores, recomendamos visitar la joya del barroco pacense, desconocida incluso en la propia ciudad. En la calle Arco Agüero encontramos el Convento de las Carmelitas Descalzas. Solo abre al público en el horario de misa, a las 9:00h, pero en su interior nos encontraremos con una pequeña iglesia de decoración recargada de gran belleza, utilizándose pinturas murales y destacando motivos vegetales, óleos sobre la vida de santos, medallones, guirnaldas, espejos pintados, etcétera. El homogéneo conjunto se completa con varios retablos barrocos de gran calidad, entre los que destaca el que cubre el altar mayor.

Detalle del retablo de la Piedad del Convento de las Carmelitas Descalzas.

En definitiva, en la Semana Santa pacense, la gastronomía, el arte, la cultura y la fe se encuentran en una mezcla hispano-lusa que bien merece una visita.

Booking.com