En una tregua que daba la lluvia, el cielo se volvi贸 azul para dejarnos a los ciezanos al menos una noche m谩s de Pasi贸n. Jueves Santo es una tarde que en Cieza tiene aroma a incienso sacramental que emana del Monumento y a clavel de colores que adorna el manto floral de Nuestra Se帽ora de Gracia y Esperanza. Bajo palio, la delicada imagen de Manuel Carrillo desfil贸 acompa帽ada por su numerosa hermandad y un nutrid铆simo tercio de mujeres ataviadas con traje negro, teja y mantilla, las tradicionales manolas.

Durante cerca de tres horas, la Se帽ora del Jueves Santo, la Esperanza de Cieza, la Virgen de las velas anduvo por el recorrido procesional, deleitando a todo aquel que la ve铆a pasar. El tintineo del palio, el colorido del manto floral que tanto trabajo le cuesta realizar a la Cofrad铆a, el incienso y la cera y las marchas interpretadas magistralmente por la Asociaci贸n Musical 鈥淣o Tenemos Prisa鈥 de Abar谩n hizo estremecerse a Cieza entera. Al llegar al Monasterio de las Clarisas, donde la Virgen reside todo el a帽o, el palio se recre贸 para que las hermanas se consolaran por la ausencia de su Se帽ora. A son de 鈥淟a Madrug谩鈥, las puertas de la Casa de Hermandad de los 鈥淗ijos de Mar铆a鈥, la Real Cofrad铆a de Nuestra Se帽ora de Gracia y Esperanza, se cerraban dando por finalizado un nuevo Jueves Santo de Esperanza.

Pero en Cieza Jueves Santo no termina con la Virgen. Jueves Santo, desde 1931, es noche de Silencio. Con las campanas de la media noche, el casco antiguo quedaba a oscuras y las puertas de la Bas铆lica se abr铆an para dar paso a la Cofrad铆a del Sant铆simo Cristo de la Agon铆a hacia una abarrotad铆sima Plaza Mayor. Comenzaba la Procesi贸n del Silencio. As铆, a oscuras, con la 煤nica iluminaci贸n de los cirios de los penitentes y de los tenues faroles del trono, el titular de la Cofrad铆a, el Cristo del Silencio, se hac铆a presente en las oscuras calles de Cieza.

Al son de su orquesta de violines, que con tanto primor interpretan el 鈥淎dagio鈥 de Albinoni, o la marcha 鈥淓l Cristo de la Agon铆a鈥 del maestro ciezano G贸mez Villa, el Cristo de la Agon铆a desfil贸 en el total silencio de las calles del recorrido procesional. Fue obsequiado en varios puntos por saetas y cantos en su honor, y al pasar por las estrechas calles, de cada balc贸n sal铆an manos dispuestas a rozar por un segundo las puntas de los dedos de la impresionante imagen de Gonz谩lez Moreno.

Al filo de las tres de la madrugada, y al son del 鈥淎ria鈥 de la suite n潞3 de J.S.Bach, el Se帽or del Silencio pasaba entre sus numerosos penitentes que lo aguardaban de rodillas, franqueando su paso hacia la bas铆lica. As铆 con el Cristo de la Agon铆a descansando ya en su capilla se cerraba un nuevo Jueves Santo y, por desgracia, una nueva Semana Santa en la Perla del Segura.

Booking.com

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende c贸mo se procesan los datos de tus comentarios.